• Martes, 17 de Octubre de 2017

Por Saíd Jedidi

En crónicas anteriores damos cuenta del llamamiento de la hija menor de Abdekrim Khattabi a “la calma y a la paciencia” y ayer las  declaraciones de dirigentes del Hirak en las que  “esperan con impaciencia el discurso del rey Mohamed VI sobre las reivindicaciones de los habitantes de la ciudad y de la región”.

Uno de estos activistas, Mounir Yacoubi, declaraba a este respecto: “En Alhucemas estamos seguros y confiados respecto a la reacción positiva del rey sobre la situación en la zona”.

En este mismo orden de ideas, la prensa hablaba ayer de que los detenidos del Hirak en la prisión de Oukacha han informado a sus familias que “algunas partes, que no identificaron, empujan a la confrontación y buscan envenenar la situación cuando llaman a manifestar el próximo día 30”.

No hace falta que lo juren porque propios y extraños lo sabían desde el comienzo.

Es más: según la página Facebook oficial de Nasser Zefzafi, citada por “leSite.info”, los detenidos del Hirak han recomendado a sus familias y a los  activistas mediante llamadas telefónicas a fin de que se “abstengan de  manifestarse el 30 del mes en curso, fecha que coincide con la celebración por el pueblo marroquí de la Fiesta del Trono”, estimando que “las partes que llaman a la protesta en esta fecha tratan de desestabilizar al Hirak, que debe permanecer siendo un movimiento de carácter pacífico”.

En efecto, desde el comienzo de las protestas en Alhucemas y en otros puntos de la geografía rifeña, nunca se desarrollaron manifestaciones en fiestas religiosas o nacionales.

Dentro de muy poco podremos decir que todo se ha quedado en un susto.