• Domingo, 24 de Septiembre de 2017

El señor obispo

RedFlash

Mucho se ha dicho y escrito sobre el conflicto  suscitado por la entrada de hindúes con su deidad en un templo católico.
Las quejas y críticas sobre el obispo no han cesado desde entonces, tanto como que sus palabras sobre la entrada de los hindúes en el templo católico han sido interpretadas como algo personal entre el obispo y el vicario.
La comunidad hindú ha recibido numerosas muestras de apoyo, así como el vicario dimitido. Sorprende la solidaridad mostrada por El Idrissi, quien ajusta lo sucedido en un marco únicamente cultural, sobre todo si tenemos en cuenta que dicha entidad es de esencia musulmana, por lo que  existe colisión entre sus principios y los que defiende la comunidad hindú,  lo que de un modo u otro viene a explicar las divagaciones de una asociación que busca agradar a todos sin tener en cuenta que muchas veces  mete la pata, pues no consigue fijar un perfil acorde a su realidad y al de la propia ciudad, alejado de esa hipocresía y de cumplidos superficiales que no llevan a ningún sitio.

El argumento más potente de los utilizados por los dirigentes de la comunidad hindú: "Se hace todos los años, reforzado  todo ello con que muchos fieles de Ganesh  hacen de  "costaleros" durante la Semana Santa, demuestra cierta bisoñez y cierta inocencia en cuestiones de vecindad religiosa, pues tal argumentación resulta pobre y nada atinada,  pues toda fe que se precie como tal debe mantener cierta autosuficiencia, ya que entrar a un templo de fe distinta para realizar ofrenda a fe distinta y recibir unción, también de fe distinta, implica cierto autoreconocimiento de carencia en cuanto a la realidad y fuerza de su propia esencia como fuente de fe, pues no se entiende que los adeptos de dicho dios le veneren al mismo tiempo que lo hacen con otros que le son distintos en todos los conceptos, lo que deja al descubierto  que no tienen suficiente con lo suyo, de ahí que busquen en otros sitios  complementos para reforzar  aquello en lo que ellos mismos dudan.
El obispo no ha dicho nada malo, pues en todo caso, lo que ha hecho es poner el dial donde debe estar  y libre de interferencias, siendo esta su labor principal, que no es otra que cuidar de la fe de los suyos y de aquellos sitios en los que se profesa, una acción propia de una religión seria, tal como es la católica.
"No vengan ustedes con dioses a la casa de Dios", es lo que más o menos vino a decir el obispo.
La comunidad hindú debe hacer de lo sucedido motivo de reflexión sobre sus costumbres y, de ser necesario, revisar sus actos de fe, ya que entrar a un templo de fe distinta con su deidad a cuestas puede agradar a unos y soliviantar a otros, siendo esta la respuesta del obispo, por lo que en asuntos de fe toda precaución es poca, y tan heridos pueden sentirse unos como otros.