• Martes, 17 de Octubre de 2017

Aguas jurisdiccionales: maniobras y alucinaciones de los diputados ceutíes

Por Mokhtar Gharbi, periodista afincado en Tánger.

 

Hace poco Marruecos declaró la demarcación de los límites de sus aguas territoriales, un acto de soberanía que fue criticado por algunos partidos españoles, calificándolo como que “vulnera el derecho internacional”. 

En realidad, la postura de estos partidos españoles tenía como telón de fondo las provincias sureñas  del Sahara occidental marroquí.

Está claro que las críticas y las manifestaciones no tienen ninguna justificación ni fundamento, puesto que Marruecos tiene el derecho de adoptar este paso según la ley internacional y no según las alegaciones polisaristas sobre  las cuales se apoyaron los oponentes de la decisión marroquí. En definitiva, esto no puede cancelar el inalienable derecho  de Marruecos de adoptar esta operación soberana. Además, las razones de rechazo de los oponentes  son políticas que entran en el marco de las controversias y las maniobras y no tienen bases legales ni hechos jurídicos.

En este contexto, y como un paso de presión y  provocación, la Asamblea ceutí aprobó una decisión en virtud de la cual insta al Gobierno de Madrid para que active  lo que se llama medidas acordadas en el 2011 en el marco de la “comisión conjunta” del parlamento europeo,  referente a  la inclusión de la ciudad ocupada de Sebta a la Unión Europea de Aduanas y al Comité de las Regiones, además de entrar en negociaciones con Marruecos para establecer una oficina de aduanas en la frontera del Tarajal.

Está muy claro que la iniciativa del ceutí pretende crear una crisis política entre Marruecos y España, porque los diputados ceutíe saben que Marruecos considera las dos ciudades de Sebta y Mlilia como ocupadas, y cualquier paso o postura en este sentido podría ser interpretada como provocación por  las autoridades marroquíes.

  

Pero parece que, tanto el gobierno español, como algunos de sus diputados en Sebta, rechazan esta decisión, porque habida cuenta de  la situación de Sebta será muy difícil aplicar lo acordado por el parlamento europeo en 2011.

Pero siempre hay listillos que alucinan.