• Domingo, 22 de Abril de 2018

Por Juan Redondo Villalba. AxCE-Grupo Verde de Ceuta

Esta visto y comprobado que el turismo es una fuente de riqueza para cualquier ciudad o país, el nuestro es ejemplo de ello. La cantidad de puestos de trabajo que este genera es más que evidente, siendo España uno de los países que más turistas recibe, teniendo en este sector una de sus mayores aportaciones al PIB.

Por ello cuando en nuestra ciudad se toman iniciativas para potenciarlo, caso de la idea de abrir carriles turísticos en la frontera para facilitar el acceso al turista marroquí o de invertir en turoperadores con el consiguiente abaratamiento del billete e barco para atraer al turista peninsular, de entrada hay que apoyarlas, pues podrán salir bien o no, pero al menos algo se pone sobre la mesa y más cuando tanto la consejería de turismo como los empresarios, reman en esta ocasión en la misma dirección. Puede ser que los resultados no se vean de inmediato y antes de que esto ocurra, también sean más de uno y de dos los que incidan más en la parte negativa que en la positiva de la idea, pero esto es inevitable y además ocurre en todos los temas que salen a la palestra pública en esta ciudad y claro está, en este caso no podría ser de otra manera.

Y es curioso porque estas iniciativas aún no han tenido tiempo suficiente para ser las responsables del movimiento originado estos días de fiesta en Marruecos, pero ha sido un buen comienzo, en el que ha coincidido la idea de esta iniciativa, con una afluencia de turistas proveniente de Marruecos que no se veía desde hacía mucho tiempo. Se podrá decir que era fiesta en el país vecino, sí, pero se notó bastante, quizá más que en años anteriores y eso unido a la entrada en Ceuta del crucero que llegó el sábado anterior, en este sentido al menos se visualizó algo que es por lo que se quiere luchar.

En este caso tanto la ciudad como los empresarios deben aunar esfuerzos para que esto no decaiga a la primera de cambio con los primeros inconvenientes, ya se comenta que la aportación de la ciudad parece excesiva, puede que si, pero esperemos primero a ver los resultados que a lo mejor hasta se dan por buenos. Lo que desde luego no podemos hacer es andar quejándonos de que la ciudad está en una decadencia total y no hacer nada o peor aún criticar cuando alguien pretende hacer algo para evitarlo.