• Domingo, 22 de Abril de 2018

El esquinazo. Por Jesús Carretero

Y no es para menos, cuando en tres meses, se han perdido, o mejor dicho se han ido de Cataluña, por encima de tres mil empresas, más las que están esperando al día 22.

Así las cosas, si es que nos podemos fiar de las encuestas, ahora mismo sólo el 21 por ciento de los catalanes estaría dispuesto a seguir con el “procés”,que tan poco bueno ha hecho a la Comunidad Autonómica de Cataluña.

Han pasado cinco años, han ido preparando las cosas, con tiempo, pero los proyectos de Mas se han vuelto contra él, que no es lo malo, y contra Cataluña, que es mucho peor.

Y es que, a la cabeza de todo ese “batiburrillo” ha estado “lo más granado” de la política catalana, primero con Mas, un auténtico impresentable, y luego con Puigdemont del que su “fuga” a Bélgica nos dice, claramente, lo que es.

La idea de Mas ha terminado con detenidos, con prófugos y con  multas que ya veremos quien las está pagando.

Y es que la burguesía catalana, he dicho la burguesía, no la izquierda, tenía unas perspectivas inalcanzables, por la vía de la normalidad, y por ello eligieron otro camino, camino errado, y no sé si el otro “herrado”, con auténticas herraduras.

Volviendo al terreno serio, lo auténticamente claro es que el procés lo único que aportó fue mucho ruido, pero “las nueces”ni han llegado, ni van a llegar, con lo que los catalanes que se creyeron todas las “fábulas” que les iban contando, han dicho “¡¡Basta ya ¡!”, “Esto es un cuento” y han girado o van girando hacia la parte contraria que es más seria.

Hoy mismo ya, y esto tiene algún valor, están muchos de los que votaban o querían la independencia que se van dando la vuelta y lo que quieren es que se resuelva, definitivamente, el encaje de Cataluña en España, a base de acuerdos y nada más.

Lo más significativo de todo esto es que, a estas alturas, por encima del 40 por ciento de los que votan a ERC prefieren este camino del diálogo, para llegar a un acuerdo válido, duradero y definitivo.

Los que andan un poco más trasnochados en esto son los de la CUP que, o no saben, o no quieren subir la escalera y sólo en torno al diez por ciento abogarían por los acuerdos.

Falta una semana escasa, muy escasa, para las elecciones del 21-D y si en estos pocos días, lunes, martes o miércoles... la SEAT dijera “que también emigraba”,muy posiblemente podríamos brindar con Freixenet, del salido de Cataluña, también, y todo esto no es ningún juego, es lo que hay y es lo que unos quieren y los otros están esperando para su beneficio.

Beneficiar, beneficiar, la secesión de Cataluña no iba a beneficiar al catalán de a pie, tampoco a las redes hoteleras, menos a los que vivían y muy bien del turismo, con lo que sólo Mas, Puigdemont, acaso Junqueras y Ada Colau serían los danzarines del desaguisado y uno no acaba de saber qué es lo que pretende Ada Colau que, en nada, está beneficiando a su ciudad.

El camino del retorno, ahora más que nunca, es el que se impondrá en Cataluña.