• Viernes, 15 de Diciembre de 2017

El esquinazo. Por Jesús Carretero

Es lo que ya veíamos, desde hace tiempo, en toda la serie de preparativos y en el tramado de la aventura secesionista, de Cataluña, donde se carecía de una base sólida y de unos fundamentos solventes.

El tiempo ha ido pasando, el desconcierto está ahí, las empresas solventes e importantes han empezado a huir de Cataluña, con toda la razón y todavía el demente Junqueras se atreve a decir:”Yo no creo que vaya a haber una huida de empresas”. Esta frase lo dice todo sobre la formación y las mentiras que se vienen urdiendo desde el grupo de los “separatas”,especialmente desde Puigdemont y Junqueras el del “ojo güero”.

Y es que se necesita ser embustero, embaucador, o vendedor de fábulas, para no haberse enterado, todavía, que el Banco de Sabadell o Caixa Bank ya han cambiado de residencia a Alicante y a Valencia, o que Gas y lo que le acompaña se ha ido a Madrid. No me cabe ninguna duda, Junqueras es un mentiroso, es un verdadero embaucador y ahora lo que se empieza a temer es que toda esa población silenciosa, cuando le empieza a afectar este problema, le diga a la cara:”¡¡Eres un auténtico embustero ¡!” .No hay más, el silencio ha hecho que en esa ruptura no haya habido algún problema más, pero ahora ... .

Y se necesita tener una cara más dura que el cemento cuando dice:” Somos gente responsable, gestionamos con responsabilidad la situación”. No me quedan adjetivos para calificar a este sujeto que sigue hablando de responsabilidad en estos términos:”Seremos responsables con los millones de votos de los ciudadanos”. Mentira tras mentira, y ahora, nada me extrañaría que nos diga que votaron ese referéndum fraudulento hasta los niños de Primera Comunión de mi pueblo o los viejos que habían fallecido hace un año.

Es una burla, una vergüenza y lo que no me explico es como no hay alguien que ya haya llevado entre rejas a todos estos amantes de la ruptura.

¿Declaración de independencia?. A eso no se van a atrever, no lo creo, ni él, ni su colega de aventura Puigdemont, porque en ese instante ya sabe lo que le iba a caer encima.

Y lo más sorprendente y a tono con su falta de formación está en el hecho de despreciar la salida del Banco de Sabadell o de Caixa Bank, con esta “supina” interpretación:” Cualquier empresa puede trabajar en cualquier banco del mundo”. ¡¡Ja,ja!!. Ya veremos los bancos que van a tener ahí a su disposición y a quedarse en Cataluña, si es que los secesionistas tuvieran la osadía, por fin, de declarar la separación de Cataluña del resto de España.

Puigdemont y Junqueras tienen los días contados al frente de la Comunidad Autonómica de Cataluña y todo lo demás son cuentos chinos, por lo que no me extraña que al tal Junqueras le hayan sentado mal las palabras del Presidente del Gobierno de España exigiendo a Puigdemont que abandone su aventura para evitar otras consecuencias imprevisibles. Y como siempre, actuó en plan de víctima:” Esta costumbre de amenazar no es la mejor actitud de hacer las cosas en el siglo XXI”.Naturalmente, si hubo amenazas fue porque en el siglo XX y también hasta ahora en el XXI las personas civilizadas y rectas han tenido por norma acatar las leyes, que son el principal sostén de la democracia.

A mí, el tal Junqueras me da asco, especialmente cuando dice “los catalanes sólo quieren una relación entre iguales con España”. De ilusión también se vive y de mentiras hay quien quiere vivir, pero en España no vamos a tratar con tramposos y menos si esas mentiras vienen de un demagogo, de unos golpistas o de todos aquellos que son unos simples urdidores de fábulas que llaman democracia pero con tintes muy diferentes. Por ahí sigue desviado el tal Junqueras.