• Jueves, 13 de Diciembre de 2018

El esquinazo. Por Jesús Carretero

Es lo que hace falta y el jueves, esto es hoy, los catalanes tienen la oportunidad de que esa reconciliación llegue, pero queriéndolo todos, no sólo unos cuantos que son los de buena voluntad, mientras que otros pretenden seguir con los engaños y mentiras que han venido manteniendo, durante tanto tiempo.

Si hay sensatez y no tenemos por qué dudar de ello, en Cataluña, hoy por hoy, debe haber motivos para creer en la posibilidad de la reconciliación y si las mentiras se quedan  a un lado, esa reconciliación será un hecho, desde la tarde-noche del jueves 21 de diciembre.

Soñar no cuesta dinero, he dicho y escrito, en infinidad de ocasiones, y me molestaría mucho que, ahora mismo, yo estuviera soñando y no acertara a ver eso que desde los secesionistas se está vendiendo otra vez, a lo largo de la campaña electoral, como si ellos fueran los que van a dominar el mundo.

Sea como sea, debemos ver elementos de juicio para poder creer, aunque sabemos de sobra que, ahora mismo, Cataluña está partida en dos mitades, pero en una de esas dos partes hay deseo de que esto termine, en lo que tiene que terminar, en una unión como la que no debió haberse roto jamás.

Los separatistas, y es lo más negativo de todo esto, a lo largo de la campaña electoral, han venido usando, cosa que no extraña a nadie, una serie de promesas infundadas o falsas para, de esta manera, poder mantener en pie una campaña que se les iba de las manos.

Y es que esconden, sin pudor alguno, que más de tres mil empresas, algunas de ellas muy fuertes, han solicitado su cambio de sede social a La Rioja, Valencia, Baleares, Madrid ... . Ésta que es una realidad es enmascarada o relativizada por la casta secesionista, dando un número mucho más bajo de empresas que se han trasladado o diciendo, lo más vergonzoso de todo, que los puestos de trabajo no han desaparecido.

Y como hay quien se puede creer todo, se dice desde la “separatería” que será presidente uno de ellos, que van a volver a gobernar y que, por tanto,  a la “república” sólo le falta apretar un botón. Así estamos, con Cataluña partida y con la idea de seguir destrozando la sociedad catalana unos, frente a los que son más consecuentes y han dado un giro radical, hacia la parte contraria.

Ahora mismo, Puigdemont no sabe hacia donde mirar, bueno según se mire, porque él está viviendo “como Dios”, en Bélgica, y su aventura la pagaremos o la estamos pagando en  parte alícuota todos.

En vísperas de las elecciones, el aventurero Puigdemont parece que quiere volver a 1975 o más atrás. Menos mal a que hay hoy elementos actuales que le dejan “en pelotas” al prófugo de Cataluña a Bélgica, como ha sido el discurso del Rey Felipe VI de hace más de dos meses ( 3-X-2017), en el que condenaba la afrenta de los independentistas.

Vamos a ver, de aquí a muy pocas horas, si es que se da lo que sería el verdadero milagro, con los “separatas” alejados de las riendas en la dirección de Cataluña.

En todo esto, tampoco debemos olvidarlo, puede tener, también, su zancadilla la postura del personaje Iceta que no sabemos si va a ser recto y correcto en su pensamiento, o si va a ser cómplice con algún grupejo de esos que van en busca de la ruptura, otra vez, aunque no debemos olvidar que el 155 debe de y tiene que estar ahí, permanentemente, sin esquivar ningún tipo de problema.

Mañana jueves Cataluña tiene la palabra para decidir sobre sí misma cara al futuro.