• Domingo, 22 de Abril de 2018

El esquinazo. Por Jesús Carretero

También, entre estos, hay de todo, como lo puede haber entre los médicos, los toreros o los catedráticos. De todo, pues, hay en la viña del señor.

Y lo que menos me agrada, naturalmente, en los monseñores es que ellos que, aparentemente, representan la voz de “la santidad”, con tanta frecuencia usen la voz de la hipocresía, si analizan un hecho ajeno a su santa voluntad.

Digo esto, porque hace unos años, en el momento que el Real Madrid hacía uno de sus fichajes millonarios, con Cristiano Ronaldo,  y no sé si repetiría la exclamación con algún otro fichaje del Madrid, Monseñor Sistach, desde las alturas de la Cataluña, todavía española, prácticamente condenaba a los infiernos al presidente madridista, Florentino Pérez.

Para el monseñor catalán era algo intolerable pagar casi 100 millones de euros por un gran jugador. Con el hambre en el mundo no se podía tirar el dinero así.

Es curioso, pero es así, y mira por donde el ilustre monseñor , parece que no levanta la voz, ni asoma la geta ahora que el Barcelona, todavía en la España que yo vivo, acaba de fichar a Coutinho, un brasileño, seguro que muy buen jugador y por el que los catalanes pagan 160 millones de euros.

¿Cómo se come eso, Monseñor?. Es posible que no se haya enterado del fichaje, o que esté más ocupado con la nacionalidad futura de Cataluña y no le dé tiempo a asomar la nariz fuera de sus ocupaciones, político-religiosas.

Y no es por meternos con el Monseñor, es que cuando alguien tiene un puesto en la sociedad, desde el que debe dar ejemplo, lo que no puede hacer es mirar con distinto o con opuesto criterio los hechos de sus parientes y los de los habitantes del barrio de al lado.

Por desgracia hay, también en la iglesia, especialmente en las altas esferas, muchos tipos del corte del Monseñor Sistach y esos, precisamente esos, desde las propias esferas de responsabilidad eclesial, nos van alejando de esa ruta a quienes, en otros tiempos, seguíamos, tal vez con los ojos cerrados, el camino del evangelio.

El Madrid, en su día, hizo un gran fichaje y lo pagó. Ahora el Barça acaba de hacer otro fichaje caro que le puede dar un buen rendimiento y Sistach, si es que quiere atraer más clientela hacia su terreno, lo mínimo que tendría que hacer es ser honrado consigo mismo y no echar de ese camino a los demás.

Ahora que ha salido a escena este monseñor, me acabo de acordar de otro alto prelado, que ejerció en Ávila y se quiso pasar de listo, con un cura de los de verdad, a punto estuvo de “retirarle el carné”, pero él, el obispo, que no había medido bien el terreno y no sabía donde se estaba metiendo, fue trasladado a Almería, en contra de su propia voluntad.

Lo que digo, en todas partes, hay de casi todo, y entre los monseñores incluso más. Estamos todos en la tierra aún muy distante de los cielos.