• Viernes, 20 de Octubre de 2017

El esquinazo. Por Jesús Carretero

Es lo que tienen los planteamientos fantasmagóricos de cualquier tipo de proyecto irrealizable. Naturalmente, si ese proyecto no se puede llevar a cabo por un camino recto,  lo más normal es que se intente proyectar a base de mentiras, unas mentiras que si se quitan la careta quedan al descubierto para los que están a favor y para los otros. Ahí les duele ahora a los separatas.

Y como las mentiras tienen las “patas muy cortas” y pueden correr sólo lo justo, a los Junqueras y Puigdemont les ha aparecido lo peor de lo que se hubieran deseado para sí, si es que no querían ser pillados in flagrante error. El golpe de Estado no lo van a poder culminar como ellos hubieran pensado, la declaración unilateral de independencia se les ha hecho añicos y la gran mentira ha quedado a la vista de todos:” La salida de España no tendrá efectos económicos”,que decía Junqueras, se ha convertido en un Ja-Ja-Ja.

Van muy pocos días, desde que fue la pantomima del día de las votaciones esas ilegales y ya se han ido el Banco de Sabadell y Caixabank, por ejemplo. Estos ya anuncian el cambio de domicilio social, por algo se empieza, y les ha seguido Gas Natural, para ir abriendo paso a Freixenet, Catalana de Occidente, Abertis, Bayer, SEAT y lo que pueda ir siguiendo.

¿Era un engaño o era la gran mentira de los separatistas?.

Las dos entidades bancarias no han querido jugarse todo a una carta, ambas se jugaban mucho y han elegido la sensatez. No hay más que hablar.

Ahora, y eso que estamos en octubre y muy lejos aún de la Semana Santa, han empezado las procesiones de una serie de sociedades, en busca del lugar que más les beneficie o que, al menos, no les perjudique para sus intereses.

Naturalmente, estas procesiones, estos desplazamientos, estas salidas de Cataluña, lo que van a hacer es romper, por completo, la economía de esa región que siempre había presumido, creo que con razón, de ser una de las más prósperas, si es que no la más de España.

Y hay que repetirlo, el estrangulamiento de la economía y lo que vaya siguiendo, en Cataluña, se debe a esa serie de mentiras de unos aventureros que “fueron por lana y van a salir trasquilados”.

Hoy por hoy no tienen credibilidad las fuerzas políticas que controlan y dominan la Generalidad. La Generalidad está fuera del campo de lo creíble y con ella ciertos medios, bien apoyados o untados para ser la voz de su amo. Todos, en comandita, han hecho gala de las mismas “trolas” y el resultado, a día de hoy, es que ninguno de ellos es creíble, en nada de lo que están predicando. Ese Edén, ese Paraíso en el que se iba a convertir Cataluña, una vez separada de España, se ha convertido en un infierno y más de uno, catalán, extremeño o andaluz, de segunda generación, debe haber empezado a jurar en hebreo o a maldecir su falta de intuición, cuando no vio lo que había y se creyó toda la sarta de mentiras que esos separatistas iba predicando, con lo que, poco a poco, van rompiendo la sociedad catalana y la van a convertir en un auténtico problema.

Parece mentira que tanto ERC como la CUP, con cuatro mindundis mal posicionados, hayan podido hacer tanto daño a toda una sociedad que se creía, y lo era, culta y bien formada, pero que ha sido engañada sin enterarse.

Tiempo hay para enmendar los errores, pero eso será si se saben reconocer tales errores, de lo contrario “Dios premia la inocencia”.