• Martes, 17 de Octubre de 2017

El esquinazo. Por Jesús Carretero

No hemos hecho más que comenzar la temporada estival y ya llevamos dos serios avisos, primero en Portugal y luego en España, con unos incendios que han destrozado una gran parte, unas inmensas áreas, de vegetación, además de otros deterioros y sustos por la seguridad de personas y de muchos animales.

Creo que ha llegado el momento de decir: ¡¡Basta ya!!, en el tratamiento de los bosques y de toda la vegetación, especialmente, en los alrededores de ciertas poblaciones que se ven envueltas en llamas, bien por algún despiste o por una mala intención para prender fuego todo aquello que debiera estar muy controlado.

Va siendo hora de hacer alguna pregunta como ¿Por qué no se va cortando, a su debido tiempo, todo el ramaje o todo aquello que cierra las vías de comunicación o las sendas y veredas en los bosques?. La respuesta a esto es que no se está cortando todo eso, por la incapacidad o la carencia de mano de obra para tener bien arreglados esos bosques. Sucede que en los inviernos, cuando esas zonas podían ser arregladas se dedican a otras cosas, mejor dicho a nada, con lo que la maleza se apodera de sendas, de veredas y de todas aquellas partes que proporcionarían un poco más de seguridad.

Es más, hay docenas de iluminados que, en repetidas ocasiones, han parido la nefasta idea de rodear pueblos y urbanizaciones, con ciertos árboles que arden, en cuanto ven cerca el propio fuego.

Y como los más tontos son los que hacen los botijos que más pronto se rompen, está toda esa patulea que propugnan el que no se corte ni una sola rama “para que la naturaleza crezca a su capricho”,con lo que zonas que podrían ser transitadas se van cerrando poco a poco y cuando llega la época de los incendios, casuales o intencionados, que de todo hay, en unas cuantas horas queda destruido todo aquello que había crecido en más de 50 años y otro tanto ocurre cuando llegan las riadas con los desbordamientos de ríos que tienen sus cauces llenos de maleza y que ocasionan con los desbordamientos  unos daños irreparables.

Creo que faltan guardas, de verdad. Faltan personas que sean capaces de mantener bosques y cauces de ríos, en sus debidas condiciones y sin el peligro que año tras año se va repitiendo. Y para remate de todo esto los servicios de “Seprona” tienen unas áreas inabordables y ello trae y ocasiona constantes desastres, cada año. Portugal puede ser el pariente pobre, en tanto que España parece la protectora de la tontaina de los verdes, mientras que todos los demás, saliendo de nuestras fronteras, lo mínimo que hacen  es reírse de nosotros por la incapacidad de unos o el quijotismo de otros en los bosques, montes y ríos.

Del desastre no nos libramos casi nunca y mientras aquí y en Portugal lo que hacemos cuando llegan estas situaciones es televisar el espectáculo, en Suiza, Austria, Alemania o Suecia por ejemplo, con más bosques que nosotros, cuidan perfectamente esas áreas, para evitar, dentro de lo posible, el desastre.

¿Qué dicen estos días los que se autodenominan “protectores de la naturaleza”, con  el peligro que ha corrido Doñana?. No oí hablar a ninguno, porque los parlanchines hablan si están solos o si tienen a alguien que les aplauda, pero se esconden como las ratas cuando llega el problema, de verdad.