• Miércoles, 20 de Junio de 2018

El esquinazo. Por Jesús Carretero

Realmente, no sé si Iceta ha tenido sueño y, aún, está dormido, o si ha tenido un “ensueño” que le llevaba directamente a la presidencia de la Generalidad.

De una forma o de la otra, los sueños, dicen que, sueños son y soñar, todavía, no cuesta dinero, pero se me ocurre que es más difícil que Iceta llegue a ser presidente de la Generalidad que me nombren a mí arzobispo de Valladolid, reemplazando a mi conocido y paisano Blázquez.

Y es que, ya va siendo hora de que un político entre en la ruta del sentido común, algo que le debe faltar mucho por recorrer a Iceta, especialmente cuando dice:” O soy yo presidente o lo es un independentista”. Está dicho todo.

Es para morirse de risa o de indignación, salvo que el PSC, he dicho PSC no PSOE, haya establecido ya unos pactos alejados del 155 y quiera ir por el camino de la secesión de España, como un grupo separatista más.

Y es que, cada paso que da este sujeto, parece que va más en la línea de Cataluña al borde del resto de España.

Naturalmente, a gentes de este pelaje no se les puede tener en serio, pero si hay hoy, en el PSOE, sentido común, este personaje tendrá que ser descabalgado de todo lo que marca un grupo serio, como lo fue y creo que lo sigue siendo el PSOE.

Y como de “tontos” parece que está el infierno lleno, Iceta no siente ningún pudor, ni la más mínima vergüenza, en atacar frontalmente a Ciudadanos, con otra serie de frases huecas como:” el discurso de Ciudadanos no tiene trasversalidad para restañar heridas”. Eso dirigido al grupo que, ahora mismo, está a la altura del primero para ganar las elecciones de Cataluña.

Y para que quede clara su apreciación, refiriéndose a la propia Inés Arrimadas dice así:”No creo que su proyecto sea la solución para la próxima etapa”.

No quiero pasar del sueño o del ensueño, pero este hombre ha perdido todo lo que huele a sentido común, con tal de aliarse con la parte secesionista, como se puede ver en la entrevista que le hacía El País, este pasado domingo:” Es un error pensar que con una victoria constitucionalista el 21-D todo se acaba”. Desde luego no se acabará, porque ahora mismo yo dudo mucho de que Iceta sienta de veras lo que es y lo que marca la Constitución.

Así están las cosas y así, en momentos difíciles, se ve que todo lo que caiga en los dominios de los que “viven” de la política, está perdido.

Ya lo creo que está perdido y ha estado desde muchos siglos atrás:” Este mundo no estará bien organizado mientras no lo dirijan los filósofos o los políticos no se pongan a filosofar”. Era el siglo V antes de Cristo, cuando en Grecia se dijo y se escribió esto. Iceta ni ha llegado a comprender lo que es filósofo, ni tampoco lo que debe hacer “un vividor de la política” como es su caso, para que las cosas marchen, por un camino correcto.

Y lo que más nos puede preocupar, con este político de calle es que tengo muchas dudas de sus conocimientos sobre el artículo 155, cuando responde a una pregunta del entrevistador del País, en estos términos:”Sólo se debe aplicar el155 si hay un supuesto de ruptura de la legalidad, que es lo que ha llevado a su aplicación actual. Con el nombramiento del nuevo presidente no tiene sentido el 155, pero si ese presidente se empeña en seguir un camino de ruptura de la legalidad habrá un esfuerzo del Estado por restaurar esa legalidad”.

Sigue dormido, no sé si por el sueño, por un ensueño o si es que está obnubilado por el síndrome de ser presidente, pero sin saber qué es eso y a donde nos puede llevar a todos.