• Domingo, 22 de Abril de 2018

El esquinazo. Por Jesús Carretero

O como diría  Angela Merkel, en una situación parecida :”die Augenblick der Wharheit”,que es lo que se va a llevar, a lo largo de todo el día de hoy, jueves 21 de diciembre de 2017.

Y ya veremos donde está la auténtica realidad, si al lado de los secesionistas, con algún apoyo de los que aparentan una cosa y son otra, o si se va a quedar al lado de los constitucionalistas. Tiempo al tiempo.

Y digo eso de ya veremos, porque ni del lado de unos, ni de la parte de los otros hay unión y buenas relaciones, por cuanto Junqueras, en la cárcel, no puede ver y no ve con buenos ojos la traición que les ha hecho Puigdemont, marchándose “de excursión”, en tanto que el propio Junqueras lleva ya más de un mes, entre rejas.

Ahora bien, en la parte constitucionalista no es oro todo lo que reluce, no están las cosas mucho mejor y ahora mismo yo dudo mucho de los apoyos que va a tener Ciudadanos si es que es este grupo el que más votos logra, en estas elecciones, de todos los constitucionalistas.

La situación está en tablas y lo peor que podría suceder es que las votaciones fueran tan apretadas que no hubiera posibilidades de acuerdos y a los pocos meses hubiera que celebrar unas nuevas elecciones.

Y si Iceta anda por donde sea, pero sin aclararse, Sánchez que sabe lo que se juega, cara al futuro, con buen criterio, asegura que el bloque constitucionalista tendrá que entenderse, por obligación.

Esto es lo serio. El único camino para no tener que estar yendo a votar cada cuatro o cinco meses.

El orden, en principio, o la seguridad total es algo que va a estar garantizado, en Cataluña, este 21-D con los 15.000 policías que se han movilizado para vigilar la jornada electoral. Ahí, una vez más, los que van a tener que dar todo, como ellos saben mejor que nadie, son nuestras fuerzas de seguridad, a quienes nada bien trataron algunos indeseables de Cataluña, cuando hace más de dos meses estuvieron desplazados allí para poner el orden que hacía falta.

Ahora mismo, todo está perfectamente organizado, con urnas como es debido, con unas listas perfectamente organizadas y sin la posibilidad de que ningún “geta” pueda dar “su pucherazo”, votando él mismo cinco o seis veces, o habiendo colocado las urnas como mejor le vaya a él y a los suyos.

Se juega mucho Cataluña, en estas elecciones, y no sólo Cataluña, por cuanto la quiebra de convivencia política, ahora mismo, es el final al que se ha llegado de unos cimientos sobre los que se construyó, en 1978, el Estado español que hemos vivido con nuestra Constitución.

Si, después de estas elecciones, los ganadores y los perdedores no son capaces de enderezar el rumbo del país, sería lamentable que hubiera que recurrir a otras formas de actuar que a nadie iban a gustar y que no favorecerían, tampoco, a todos.

Seriedad, serenidad y orden es el camino más recto para poder disfrutar todos de lo que es nuestro, de todos por igual, y no más de unos que de los otros.

Mis favoritos, que nadie lo dude, son los constitucionalistas, por otros caminos ni he ido, ni voy a ir, sin embargo respetaré el triunfo de los contrarios, si con ese triunfo se respeta a los demás, eso lo tengo muy claro. Mañana será otro día.