• Viernes, 15 de Diciembre de 2017

El Esquinazo. Por Jesús Carretero

La fecha del 6 de septiembre de 2017 debe ser recordada, en la historia de España, como el día más denigrante, dentro de la democracia española. Tan sólo hay otro día, igualmente doloroso, en nuestra democracia actual, el famoso 23 F, cuando se intentó, pero fue frenado, aquel asalto al Congreso de los Diputados.

Con todo, el 6 de septiembre de 2017 ha sido mucho más grave, mientras el 23 F de 1981 fue algo mucho menos estudiado y programado, sino que fue algo espontáneo de unos pocos y únicamente contra el Gobierno, lo de estos días viene siendo calculado y colocado como antesala de una ruptura o de una fractura de España.

Y esta agresión, esta agresión totalitaria, exige, de inmediato, una respuesta clara y contundente por parte de todos, sin excepción, los poderes públicos.

Y aquí debe terminar ya esa aventura secesionista, para exigir a todos, que son muchos, los que están en la trama, una expiación de esos hechos, sin miramientos de ningún tipo.

Hasta ahora todo parecía una broma, aunque fuera de mal gusto, pero una broma, ahora que lo del miércoles ha pasado a ser algo muy serio que el Gobierno de la Nación tendrá que frenar, pues esa broma ha dejado de ser tal broma y los Junts pel Sí, la CUP, la complicidad o el apoyo de los “podemitas” y otros tantos de su calaña van buscando lo que no podemos tolerar: fracturar la unidad de España y con eso no se juega.

Y que nadie piense que lo tiene difícil el Gobierno de la Nación, porque, en contadas ocasiones va a tener una actuación tan apoyada por casi todos,  como la tendrá en esto.

Da vergüenza y asco ver en el Parlament a tanto desarraigado aplaudiendo el momento en el  que “sacaron adelante” esa Ley del Referéndum y esos aplausos yo espero y deseo que se los podamos devolver, muy pronto, cuando los unos o los otros, o la mayor parte, pasen a alguna “celda” que ya debieran estar habilitándola para que la ocupen todos los golpistas.

El órdago lanzado por los separatistas catalanes ha sido grande, lo que implica que la respuesta a ello tendrá que ser la firmeza desde todos los órganos competentes que defiendan la unidad de España.

Y lo que no termina de agradarme es que desde las alturas del Gobierno se reclame al TC que actúe contra Forcadell pero que no la inhabilite. Mal me huele esto, al tratar de esquivar las medidas más claras contra la presidenta del Parlament. Particularmente pienso que si lo hecho en el Parlament es duro, la respuesta tendrá que ser más dura todavía, tras haberse dado ese pleno tan vergonzoso allí.

Afortunadamente, Ciudadanos, PP y PSOE no se han dejado ir por caminos diferentes, los tres van a tener que actuar unidos, hasta que se recupere la situación que ha roto el “sin sentido”en el que la desvergüenza ha traído, estos días.

No sé si a partir de ahora, cuando actúe con mano dura el Gobierno de la Nación, van a aparecer los primeros “mártires” de Cataluña. Poco nos debe importar eso, si tales mártires alcanzan esa posición pagando, con creces, lo que acaban de llevar a cabo. Y es que los Mas, Puigdemont, Forcadell y compañía ya debieran estar a la sombra y tomando el fresco.