• Miércoles, 20 de Junio de 2018

El esquinazo. Por Jesús Carretero

Es de suponer que llegará un par de días, después de que se hayan celebrado las elecciones en Cataluña, y como no queremos que allí, los que lo merecen, se queden sin su buen aguinaldo, no me extrañaría nada que el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, les diera todo aquello que se han ido ganando “a pulso” los Mas, Marta Rovira, los componentes de la CUP y todos aquellos que se las prometían muy felices y que ahora no saben donde meterse, una vez que el juez se ha interesado por “las buenas acciones” del comité estratégico separatista.

Poco a poco, nos vamos dando cuenta de que aquel juego del 1 de octubre no sólo terminó como el “rosario de la Aurora”,sino que a medida que pasan los días y cada vez que se hurga en poco más, resulta que lo que se veía, en aquellos días, era tan sólo la punta del aisberg y ya veremos hasta donde se llega.

Esto, hace días, dejó de ser un juego y ahora vemos que no se va en broma, por parte de la justicia y que tampoco es un “amagar y no dar”.

No me cabe la menor duda y es que el juez del Tribunal Supremo se ha fijado, muy acertadamente, en todos aquellos protagonistas del “procés” de secesión. Buen comienzo.

Ha dado un paso más el juez Llarena al ordenar a la Guardia Civil que detalle en un informe la participación del PDdeCAt, ERC, ANC, Omnium y otros pertenecientes al comité estratégico del documento Enfocat.

Aquí va a tener su nuevo punto de partida el juez, al verlo como la hoja de ruta, en ese viaje hacia la independencia.

No está en plan fugitivo Marta Rovira y, a partir de aquí, mucho me temo  que va a seguir mucho más cerca que hasta ahora, a la que se puede unir uno de esos que parecía que ya estaba desaparecido, o en la sombra, pero que se iba moviendo “entre bastidores”, haciendo más de lo que se veía, me refiero a Mas.

Son muchos los que están fuera, otros, menos mal, siguen entre rejas y riéndose de todos, al amparo de la Bélgica ilógica, Puigdemont, viviendo su vida, tildándose de lo que no es y esperemos que con el cerco poco alejado para que pronto le toque acercarse a Junqueras y a los que  siguen en la cárcel.

Lo de Mas parece el cuento de “engaña bobos”, lo de Marta Rovira es más que cansino y lo que queda como el cuento del “tonto y el del súper listo”, es lo de Puigdemont y Junqueras, uno de ellos de tournée y el otro bien encerrado para que no haga lo mismo que hizo el ex presidente.

Junqueras pide, ruega y solicita que le dejen en libertad para poder hacer una buena campaña electoral y se tilda a sí mismo como un “disidente político”, que lo es, pero con miras ¿Hacia donde?.

Y todo sigue muy bonito pero todo lo que se gastaron, a su capricho, en la publicidad de aquel referéndum o lo que fuera ¿Lo van a devolver?. Porque aquello no salió de sus bolsillos y en eso seguramente que no van a decir aquello tan manido de “España nos roba”.

El juez Llarena no parece que tenga muchas ganas de juegos estúpidos. Se nota, es un señor juez.