• Jueves, 24 de Mayo de 2018

El esquinazo. Por Jesús Carretero

Parece mentira pero ya llevamos 39 años, ni una semana más, ni una menos, desde que en 1978 votamos y se puso en marcha la Constitución que seguimos teniendo.

Pocas veces un país como el nuestro ha votado con tan elevado tanto por ciento una Carta Magna, como se votó aquel 6 de diciembre que nos llevaría a convertirnos, con el tiempo, a ser uno de los países modelo de Europa.

El porcentaje de españoles que votamos aquel día fue grande y lo más curioso es que Cataluña fue la de más alto porcentaje de votantes.

Desde entonces, ha llovido mucho, pero más para bien que para mal, por cuanto, en aquellos momentos éramos poco más que un país en desarrollo y ahora ya somos un país con unas redes de comunicación a la altura de los mejores, con una sanidad como no la tiene ningún otro país, y con unos órganos de todo tipo, que están a la cabeza de Europa.

¿Qué problemas hubo desde entonces? Problemas, por supuesto, muchos y muy variados, pero se han sabido solucionar con el amparo de nuestra Constitución.

 El terrorismo que nos azotó y ya nos venía azotando, desde antes de la propia Constitución, se supo combatir y erradicar, siempre con la ley en la mano. La corrupción, una de las principales lacras, en muchos momentos, se está intentando combatir, aunque todavía no podemos decir que se haya eliminado. Y, por último, ahora lo que más afecta es el movimiento de ciertos grupos separatistas que quieren romper el país, pero que gracias a la Constitución, con su artículo 155, no han llegado y no van a llegar a nada a pesar de los conflictos que quieren crear tales grupos separatistas.

Y como aquí, todavía, hay ciertas fiestas religiosas, bien venidas sean, entre el día de la Constitución y la Inmaculada Concepción, con un día en medio, acaba de empezar un largo puente, que más que puente parece un reflejo del acueducto de Segovia.

Con esto y con las fiestas de la Navidad, lo que queda claro es que diciembre parece un mes de vacaciones, o casi, por tantas fiestas que aparecen en él.

Lo que no podemos ocultar, con nacionalistas o sin ellos “siempre dando la lata”, es que la Constitución de 1978 es y ha sido una sólida estructura, que aunque ya pida algún tipo de retoque, sigue siendo válida de principio a fin, o consideramos que es válida la mayor parte de quienes la votamos hace 39 años.

Y no vamos a oponernos a la idea, cada día con más seguidores, de que se necesitan retoques y si se necesitan es porque  España y el mundo han cambiado de hace 39 años a nuestros días, pero esos posibles y aconsejables retoques lo que no deben servir es para promover una ruptura de esta Constitución, bajo la cual España se ha transformado totalmente, bajo la que España ha crecido y con la que cada día fue creciendo más y más nuestro prestigio.

El 6 de diciembre de 1978 hay que considerarlo como la fecha más importante dentro de la historia de España. Fecha destacable, gracias a la actitud y a la aptitud, así como al buen entendimiento de unos políticos como Adolfo Suárez a la cabeza, que sabían lo que necesitábamos  y que para ello fueron capaces de dejar de lado ideologías personales para buscar el bien de todos.

La casta política de hoy debiera buscar un camino para asemejarse a aquellos.