• Viernes, 15 de Diciembre de 2017

El esquinazo. Por Jesús Carretero

Hasta estos días, siempre creí que el término democracia, o así, al menos, lo entendemos los filólogos clásicos, implicaba, para todos, un acatamiento a las leyes y un respeto a la Constitución.

Sin embargo y esto es lo más sonante, llevamos un mes en el que el término democracia se está usando en el ámbito catalán más que en ninguna parte del mundo y siempre con una serie de líneas partidistas que defienden todo lo que han venido haciendo los Junqueras, Puigdemont y compañía, mientras reniegan y condenan el hecho de quienes están defendiendo el orden constitucional y todas las demás leyes que hay que acatar.

Y hay algunos politiquillos afines a los “separatas” que ya no sé si dan pena o asco, porque sus intervenciones además de estar desenfocadas, producen repugnancia a cualquier mente que sea “medianamente” consecuente consigo misma.

Y no voy a hablar de Puigdemont o de Junqueras que ya están más que calificados, descalificados y marcados para siempre. Aquí puedo citar a cierto personajillo de Podemos que desde su silla de ruedas echaba una “homilía de Misa Mayor” defendiendo la bondad del descontrol catalán y condenando la aplicación del artículo155 de la Constitución. El pobre hombre no da para mucho más, parece que se aprendió un día la “letanía anti leyes”  y de ahí no sabe salir.

Tan sorprendente como éste, pero más desvergonzado, se mostró Rufián, cuando comparaba la aplicación del artículo 155, este fin de semana, con el “tejerazo” del 23 de febrero de 1981. No sé si no da pena este aprendiz de catalán, porque dudo mucho que sea catalán de pura cepa, y es totalmente desestabilizador que un tipejo como el tal Rufián pueda sentarse en un parlamento.

Y es que estos, muchos de ellos rayando en lo que sería “la gentuza”, no se han dado cuenta o quieren no darse cuenta de que la situación de Cataluña hoy empieza a ser  muy preocupante, puesto que con esta fuga de empresas, por no tener seguridad ahí en Cataluña, habrá quienes tengan que emigrar y a nadie se le debiera escapar que hoy, y mañana será más, Cataluña está bordeando la recesión, sin que terminen de comprender que los separatistas, que ahí siguen, prometieron que Cataluña iba a ser la Arcadia feliz y mira a donde la están llevando.

No se dan cuenta de esto y no se podrán enterar de lo que es el verdadero problema, porque para los independentistas catalanes la tierra no gira alrededor del sol,  sino que es el sol el que gira alrededor de Cataluña.

Lo interesante y positivo, para mí hoy, es que el155 está funcionando y que, a pesar de las algaradas callejeras, la aplicación de este artículo no está disolviendo la Comunidad Autonómica de Cataluña, sino que tratará de llevarla, otra vez, a donde siempre estuvo.

Ahora bien, si para algunos restaurar el orden constitucional no es democracia, es que esos aprendices de políticos tendrán que volver a la escuela, a uno de los primeros cursos.

Ya es absurdo que un término tan usado y tan largo en su existencia no sea comprendido por ciertos personajes que viven de la política, porque de otra cosa no podrían vivir.