• Viernes, 15 de Diciembre de 2017

El esquinazo. Por Jesús Carretero

No me agrada nada ver como se reduce de Cataluña el 50% de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.

Y no es que yo quiera que estas personas, leales y efectivas, tengan que estar apartados de sus familias, ni mucho menos, es que con la Policía Nacional y con la Guardia Civil, en el lugar del conflicto, la seguridad está garantizada. Eso de momento, mal que le pese a algún Rufián cualquiera.

Y he dicho la seguridad, no he dicho la simple contemplación que han mantenido otras fuerzas, no de seguridad, sino políticas, cuando el problema estaba más caliente.

Desde hace tiempo, pero especialmente en los dos últimos meses, los ciudadanos de bien, no los del argot del hampa, les tenemos que estar eternamente agradecidos tanto a la Guardia Civil como a la Policía Nacional, por sus actuaciones en Cataluña, a pesar  del fugado Puigdemont.

Y nada fácil lo tuvieron, o mejor dicho se lo pusieron, cuando otras fuerzas “políticas” les estaban traicionando y cuando, ni siquiera, en los lugares donde se alojaban tenían la seguridad que se merecían.

A pesar de ello, Guardia Civil y Policía Nacional supieron mantener el tipo, controlaron el orden, soportaron el escarnio de muchos “mal nacidos” y volvieron a ser lo que fueron siempre, cuerpos de seguridad de todos los españoles.

Ahora, si es que ya no hacen falta allí, volverán a sus lugares de destino, pero mucho me temo que esta marcha va a permitir que “un trapero cualquiera” pueda hacer de las suyas y que “esa mossedad” política, por supuesto, vuelva a las andadas.

Ahora bien, lo que si nos debe tranquilizar cada día más es que, si vuelven a hacer falta, si el orden no está garantizado, con su vuelta, dificultades aparte, la situación se volvería a normalizar.

Y si ya se les está devolviendo a sus lugares de servicio, no creo que a sus rectores, en las más altas escalas, se les haya ido olvidando eso que, “simplemente se ha venido comentando” sobre una posible subida en las retribuciones salariales a estos dos cuerpos.

Hoy por hoy y podemos recorrer la geografía española, las policías autonómicas, incluso ciertas policías locales, tienen unos salarios más elevados que los que tienen Guardia Civil y Policía Nacional, pero, a la  hora de ir a solucionar los problemas, los que van son los de siempre, Guardia Civil o Policía Nacional, porque son los que saben y son los que siempre dan la cara, mientras que otros, o no saben, o no quieren, si es que no se lo están prohibiendo sus jefes políticos, para que se dediquen a otras cosas que son de menos riesgo.

En Cataluña, se ha puesto de manifiesto antes y después del 1-O, muy especialmente cuando los atentados “yihadistas”, de lo que los “mossos” no se enteraban. No es extraño, acaban de nacer y para otras cosas.

Los otros, la Policía Nacional y la Guardia Civil, incluso desde lejos, saben lo que hay y saben atajar los problemas que podrían haber surgido después.

Con respeto para todos, yo me quedo con la Policía Nacional y con la Guardia Civil, porque estos dos cuerpos me garantizan seguridad. Es lo que hay.