• Viernes, 15 de Diciembre de 2017

El esquinazo. Por Jesús Carretero

No debiera ser problema y creo que no lo es, pero cuando a  todo aquel que trata de entrar a la Ciudad, especialmente si viene del otro lado de la frontera, se le penaliza con dos, tres o más horas para entrar y con cuatro o más para salir de Ceuta, por la serie de atascos que hay, a diario, cualquiera, incluso con deseos de venir a hacer una buena compra, se queda en su casa, o se va, desde Tánger hasta Algeciras y sus inmediaciones.

Y estamos en el momento esencial, para estas compras especiales de Navidad, con lo que están bien esas frases bonitas de presentación de la campaña navideña con un “yo creo en Ceuta. Yo compro en Ceuta”.

Todo ello es muy bonito, todo está muy bien, pero la solución a los problemas del atasco ante la frontera ¿Cómo lo aborda la Cámara de Comercio?.

Me parece que abordarlo, abordarlo, no y tocar los puntos clave para solucionar el problema, mucho menos. Por eso habrá que decirle a la Cámara de Comercio de Ceuta que esa campaña sería un éxito, si antes, especialmente con el delegado del Gobierno, se hubieran establecido unas relaciones con las que el problema, que tanto afecta al comercio de Ceuta, se hubiera solucionado o tuviera visos de algún tipo de solución.

Así sí, todo lo demás que vienen haciendo y promoviendo se queda en algo así como:” La charla de la tarde con la señorita Pepis”.

Y las cosas, tal como van, no es un juego de niños, cuando hay empresarios, y no uno, ni dos, que podrían cerrar los negocios, tras esta campaña de Navidad, si no se arregla el problema.

Lo más lamentable de todo esto es que aquí se habla, se “mascullan” palabras pero no se aborda, de verdad, el problema y todo lo que hay, por detrás, se va deteriorando y se va perdiendo, poco a poco.

Y nadie duda de que la compra que hagan o que hacen los ceutíes aquí, ayuda, pero sólo eso, ayudar, mientras que lo que acrecienta el volumen de los comercios es la compra que hagan, viniendo desde fuera, potenciales compradores.

Hoy por hoy, sin clientes del otro lado de la frontera, el comercio de Ceuta, no sería nada o sería muy poco. Los clientes de Ceuta ayudan a ir saliendo del paso, clientes del otro lado del estrecho no vienen, porque el coste del barco es grande y porque los productos que pueden adquirir aquí los encuentran allí mismo o en Gibraltar que les queda mucho más cerca y más barato el viaje.

La Navidad, pues, toda la campaña, nos va a marcar lo que es y a lo que se puede quedar reducido el comercio de Ceuta, si no se hace todo lo necesario para que cualquier potencial cliente pueda llegar hasta aquí y volverse a su casa, sin tener que aguantar varias horas de atascos y colas en la frontera.

Y que quede clara una cosa, no hay que concienciar a los ciudadanos de Ceuta a que compren aquí, lo que hay que hacer es “abrir” como es debido la frontera, para que la afluencia de visitantes sea, cada vez, más numerosa. Todo lo que sea quedarse en simple palabrería, sin plantar cara a la realidad, es algo así como “amasar bien el pan, para echárselo al perro”. No es otra cosa.

¿Ha presionado o ha planteado la Cámara de Comercio de Ceuta la situación al delegado del Gobierno?. Aquí cada palo que aguante su vela.