• Viernes, 25 de Mayo de 2018

El esquinazo. Por Jesús Carretero

Es como se ha analizado a Puigdemont, especialmente desde la tarde del viernes, por no haber sido capaz de haber votado abiertamente, en vez de en secreto, su actitud hacia lo que han pretendido que fuera la “República Independiente de Cataluña”.

De Puigdemont, en las últimas semanas, se han dicho muchas cosas, pero la auténtica realidad de este personaje falta por ser plasmada, en toda su extensión, y muy especialmente tras estas votaciones que aportaron algo así como “La independencia de la señorita Pepis”, por poner un poco de gracejo a ese intento de golpe de estado que, desde el Senado y luego Mariano Rajoy han frenado, al menos por ahora.

Y si Puigdemont ha sido un cobarde, no le han ido a la zaga esos 72 parlamentarios que también votaron secretamente, porque en el fondo saben y tenían bien estudiado lo que llegará o podría llegar tras ese voto secesionista.

Naturalmente, a Puigdemont, pero también a su Gobierno, a la mesa y al Parlament les ha dado miedo poderse encontrar con los “gitanos” de Soto del Real, y han preferido eso en secreto, esa cobardía, antes de caer, directamente ya, en la dirección a Soto del Real.

En el mismo tono y con unas artimañas similares ha aparecido “la dama valiente, Forcadell”, tras haber hecho todo lo posible para quedar bien con los suyos, pero esquivando la acción de la Justicia.

Sea como sea y tras el paso por el Senado, se ha visto que la Cámara Alta sirve para algo, no es una institución apagada y cuando se ha tenido que dejar ver, ahí estuvo.

Mariano Rajoy dejó de ser el presidente bonachón, apagado y sin sangre. No podía ser de otra forma y con contundencia dio la cara para anunciar la destitución del presidente Puigdemont, la destitución de todo el Govern, la disolución del Parlament y la convocatoria de elecciones a la Comunidad Autonómica de Cataluña para el día 21 de diciembre, con lo que a alguno le puede “tocar la lotería” dos días seguidos, el 21 y el 22 de diciembre.

Dejando las bromas a un lado, lo cierto es que a Rajoy no le tembló el pulso y actuó con la contundencia que la situación merecía, por lo que la “República Catalana” ha tenido 4 o 5 horas de vida, menos debería haber tenido.

Así las cosas, los partidos constitucionalistas se han salido con lo que es la realidad, con la auténtica razón, por lo que Ciudadanos, PSOE y PP, aunque con unas ideas particulares distintas los unos de los otros, a la hora de la verdad están donde mejor se puede defender la unidad del país.

Llegados a esto, muy acertado estuvo Pedro Sánchez en sus manifestaciones y de matrícula de honor fue la intervención de Albert Rivera, marcando la situación como él más que nadie conoce, por ser catalán y por vivir el día a día de Cataluña.

Y a partir de ahora ardo en deseos por saber quien será el siguiente o los siguientes hacia Soto del Real.