• Martes, 23 de Enero de 2018

El esquinazo. Por Jesús Carretero

Es la primera vergüenza de 2018, el que en una de las autopistas más transitadas de España, la AP-6,entre los kilómetros 70 y 80,con dirección a Madrid se hayan quedado atrapados cientos y cientos de automovilistas, en la tarde del día de Reyes.

Ni que decir tiene que es una autopista de peaje, cara por supuesto, y lo más lamentable de todo es que, aunque se había anunciado y más que anunciado el temporal de nieve que se acercaba, las máquinas quita nieves han brillado por su ausencia, con lo que muchas docenas de viajeros tuvieron que pasar la noche atrapados, en sus propios coches, sin atención de ningún tipo, a lo largo de muchas horas.

Y hay que resaltar que no se trata de una de esas carreteras de la sierra, apartada de todo lo que implica atención y cuidado, estamos hablando de una primera autopista, al menos por lo que cuesta el peaje que se paga en ella, y que con estas nieves ha quedado más que claro que no estuvo atendida como es debido..

Afortunadamente para ellos, algunos de los automovilistas pudieron ser atendidos en alguna de las áreas de servicio, en Villacastín o en San Rafael. Sin embargo, la mayor parte tuvieron que estar sometidos a su ventura.

Y puestos a tratar esta lamentable situación tenemos que valorar, en su justa medida, la actuación de la UME, con unos trescientos miembros que llegaron y trabajaron, como en ellos es costumbre, muy bien, a pesar de las mil dificultades que se estaban produciendo.

Hay quien, de una manera altanera y sin razón, ha puesto en tela de juicio la actuación de la Guardia Civil. A todos esos, que no parece que sepan muy bien por donde andan, hay que decirles que la Guardia Civil ya tiene suficiente con atender la dirección del tráfico, por lo que aquí ha actuado, como siempre, muy bien, en su propio terreno.

Y lo que sí hay que resaltar es que ya va siendo hora de que a los concesionarios de la autopista AP-6 se les pidan explicaciones y si no están cumpliendo, o si no han cumplido, en este caso, por ejemplo, que se les retire la concesión y que una autopista como esa la lleven quienes van a ser capaces de atender no sólo “la caja”, sino también todo lo que conlleva el buen funcionamiento.

Hace muy pocos días, han subido los peajes. Todos los conductores que pasan por esa autopista pagan religiosamente ese peaje, sin tener la seguridad que ese peaje debiera conllevar.

Y hay más, cada vez que en algún momento se ha dado un hecho similar, la primera respuesta que ha habido era que los atascos se habían ocasionado por haberse atravesado algún o algunos camiones.

En la tarde del día 6 no estaban circulando camiones y la ineptitud de los concesionarios de la AP-6 es lo que ha hecho que se les cerrara la autopista.

Particularmente, desde que entró en servicio esa autopista, en muchas ocasiones la he utilizado, pagando religiosamente el correspondiente peaje. A partir de ahora, cualquiera de los que quedaron atrapados, por la negligencia de los servicios de la autopista, moralmente deberían estar autorizados a no volver a pagar.

El temporal, es cierto, ha sido muy fuerte pero, hoy por hoy, ya no coge de sorpresa nada, porque se llevaban muchos días anunciando lo que se acercaba y especialmente en esa zona.

Hay que repetirlo, una vez más, y si es que no son competentes los que tienen la concesión de la AP-6, que se cambie de empresa que la lleve. Fomento y los departamentos ministeriales correspondientes, salvo que sean cómplices del desaguisado, algo tendrán no que decir, sino que hacer.

Primero que pidan explicaciones y luego marcar unas normas tajantes para que esto no vuelva a suceder. Una vía de comunicación, como la AP-6 no puede estar en cualquier mano. Se necesitan direcciones solventes.

Y una vez más, el PP, queriendo o no, porque ahí, en esa zona, está gobernando, se ha encontrado con un nuevo pastel que ya veremos como es capaz de digerir.

Y no bastan con tres palabras adornadas y hermoseadas, se necesitan hechos concluyentes cara al futuro. Esto no se puede volver a dar.