• Domingo, 24 de Septiembre de 2017

El esquinazo. Por Jesús Carretero

Hay un dicho que tiene un claro sentido popular, en el  que se afirma “lo poco agrada, pero lo mucho cansa”, y este “rollo” del referéndum del 1 de octubre, más que cansar hastía ya, incluso a las ovejas.

El Gobierno Central, desde mi punto de vista personal, está mimando a todos estos”separatas” y en vez de haber cortado por lo sano, desde el primer instante, “va dando largas”, pero ya de una manera peligrosa, aunque diga día tras día que dicho referéndum no se va a dar.

Ya veremos. Yo, ahora mismo, no lo tengo tan claro, y mucho menos desde el momento en el que hay más de media docena de alcaldes, curiosamente socialistas, que también se prestan a ceder sus instalaciones para que allí estén las urnas y todo lo que necesiten los organizadores del referéndum.

Esto empieza a ser un juego muy peligroso, especialmente si la “progresía barata”, para así lograr unos cuantos votos más, se unen a los auténticos separatistas y ese 1 de octubre nos encontramos con la sorpresa que para esos separatas no lo es, y se da el citado referéndum.

Me preocupa la “aparente” calma del Gobierno, en un caso de clara sedición, y me preocupa mucho más que ya, a estas horas, en la primera quincena de agosto no se haya echado mano del artículo   155 de Constitución Española que está expuesto así: “1.- Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.

2.- Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas”.

Con esto basta, y si en un próximo o cercano Consejo de Ministros se elige este camino, de una vez por todas, se acabará ese juego peligroso que, además, nació con otra intención, como puede ser el que no se investigue a fondo sobre ciertas cuentas en Cataluña, de ahora y de hace muchos años más.

Lo de los “separatas” me molesta, aunque no me extraña nada, pero lo que sí me sienta como “una patada en el estómago” es que los alcaldes de un partido de Gobierno, que siempre fue o pareció ser serio, el PSOE, vayan haciéndole el juego a todos esos desconcertados que tratan de romper, en primer lugar su propia comunidad autónoma y luego la unidad del país.

Y que no venga ningún parlanchín hablando de “nación de naciones”, porque en el caso de Cataluña todos sabemos que nunca fue un reino, aunque haya algún mira cielos, ahora mismo, que esté tratando de reinventar la historia.

Estoy escribiendo el 14 de agosto, mi deseo es que el 16 o el 17 este problema haya dejado de serlo porque el Gobierno de Rajoy haya dado el golpe sobre la mes que debería haber dado ya hace meses.

Del PSOE quiero fiarme, pero de todo el PSOE, no de unos sí y de los otros, ya veremos.