• Viernes, 15 de Diciembre de 2017

El esquinazo. Por Jesús Carretero

Es lo que debería hacer la casta política, especialmente PP, PSOE y Ciudadanos, ante el problema que puede seguir en Cataluña, tras el 21-D.

Y no sé si están en ello, pero, cuando menos, tendrían que mirar a lo que se hizo tras la muerte de Franco, por parte de los grupos que no eran de los de tres al cuarto. En aquellos momentos y podían tener más problemas que hoy, todos los que se sentían demócratas, con tendencias a la izquierda o a la derecha, o incluso al centro, hicieron lo que tenían que hacer y, además, con la colaboración de las cortes franquistas, no lo olvidemos, se entró en el terreno que tanto nos ha ayudado hasta hoy.

En estos momentos, lo único potable para dejar de lado, definitivamente, al separatismo, son los tres partidos constitucionalistas, que tienen representación en Cataluña, y si estos tres van por el mismo camino, si no van mirando cada uno “pa lo suyo”, Cataluña dejará de ser el foco de todos los conflictos que está siendo ahora.

Ahora, lo primero que tendrán que hacer, una vez que la campaña esté en marcha, es convocar a sus posibles seguidores, para que vayan a votar. Tienen que movilizar a todos los que no salen a las algaradas callejeras, para que voten, para que aporten su apoyo y para que con esos apoyos todos los nacionalistas queden en el lugar que les corresponde, fuera del Gobierno de Cataluña.

En honor a la verdad, dudo mucho que los tres vayan a seguir este camino, y lo dudo porque no me fío nada del PSC, no me fío de Iceta, que parece que va haciendo juegos de malabarista, tendentes a no sé qué. Es natural, por otra parte, en el PSC, que ha compartido tripartito, hace algún tiempo, y que desde ahí salieron, cada vez más, todos estos rollos que se han venido acrecentando día tras día.

En honor a la verdad y si hay que fiarse, en esto, en concreto, más de alguno, el que más confianza me merece es Ciudadanos que, dicho sea de paso, puede ser el ganador de estas elecciones, aunque para formar gobierno necesite el apoyo de los otros dos.

La situación es la que es. Si siguen con su ambición de ser los primeros volveremos a tener lío y que nadie culpe sólo a los nacionalistas. Si por el contrario quieren que las cosas vayan por donde tienen que ir que pongan la vista, con las diferencias que había entre ellos, en Adolfo Suárez, Alfonso Guerra, Felipe González, Santiago Carrillo o Manuel Fraga.

Todos estos, con los que se pusieron a su lado, tenían unas ideologías muy distintas los unos de los otros, pero la meta, la democracia, afectaba a todos por igual y todos quisieron llegar a esa meta.

Todos estos, hay que repetirlo, partían de unas bases diferentes, pero lo que no hicieron fue poner barreras entre ellos, no establecieron fronteras de unos con los otros, existieron conversaciones, pactos, alianzas y, especialmente, sentido de Estado. Todo lo demás quedaba para las conversaciones o los roces particulares.

Lo único potable hoy es la unión, lo más desechable sería entrar en tácticas políticas que volvieran a dar el Gobierno de Cataluña a nacionalistas que mezclados con ERC se mantuvieran en el poder y siguieran poniendo en el disparadero la unidad de España.

PP, PSOE y Ciudadanos, hoy por hoy, tienen la obligación moral de mirar más hacia Cataluña que a lo suyo propio. Ese debe ser el punto de partida.