• Domingo, 22 de Julio de 2018

El esquinazo. Por Jesús Carretero

Ya lo hemos comentado, hace muy pocos días, con esa actitud de Ada Colau y el “no” recibimiento al Rey, pero la “sí” asistencia a la cena. Manda huevos, que diría Trillo.

Y es que ésta “más que mocita treintañera” no debe haberse dado cuenta de que, hoy por hoy, es ella la máxima representación de la segunda ciudad más importante de España, Barcelona, con lo que eso debe llevar consigo.

Y digo, debe llevar, porque un simple grado de sensatez le haría ver que ser sede del Mobile, ahora mismo y, si no hacen majaderías, hasta 2023, lleva aparejados muchos beneficios para Barcelona, para Cataluña y, en parte, para el resto de España.

Ahora mismo, esta alcaldesa parece estar olvidando que de los impuestos de todos los españoles, el Gobierno aporta la tercera parte de lo que supone ese congreso. Esto no lo sabe, o no lo quiere saber “la tal” Colau.

Ada Colau, alcaldesa como lo son otras personas de localidades mucho más pequeñas que Barcelona, parece olvidar que si está ahí, en ese cargo, es gracias a que tenemos una Constitución que dice:” La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre ellas”. (Constitución, título preliminar, artículo 2)

Y la razón del sin sentido de Ada Colau, únicamente, la podemos encontrar en que ella, para ese plantón al Rey, debió mirarse en un espejo similar al de la madrina de Blanca Nieves y pensó que podría ser un gesto simbólico y partidista que, a la larga, le daría prestigio y, posiblemente, más votos.

A la madrina de Blanca Nieves se le rompió el espejo y a Ada Colau se le nublaron sus propias perspectivas, con lo que no le vendría mal  que ese Mobile World Congress, la mayor feria de la telefonía, empezara a mirar hacia otras partes.

¿Qué ibas a hacer Colau, si eso se diera?. Será difícil dar una respuesta, aunque, a lo mejor ese tiempo lo podrías dedicar a “ordeñar cigüeñas”, en alguna llanura de las que van dejando las empresas que emigraron de Barcelona o de las otras partes de Cataluña.

¿Y en la cena qué?. Pues según se mire, desde luego, nada de lo que ella ha interpretado, pero que el joven Rey de España supo atajar, desde el primer instante:”Yo estoy aquí para defender la Constitución y el Estatut”, poniéndole bien claro que él lo que ni podía hacer, ni estaba haciendo era “mediar entre aquellos que constantemente cumplen la ley y quienes, a diario, no la cumplen”.

No sé la formación académica que respalda a Colau, ni tampoco me interesa, pero el conocimiento de la Constitución no debe ser su fuerte, porque o la desconoce o si es que la conociera se burla de ella:” El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia ... asume la más alta representación del Estado español... y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes” (Título II, artículo 56).

Ignorando esto explica ciertas posiciones y si se conoce pero se vuelve la espalda a ello, todavía peor.

Sea como sea, el sainete continúa  y continuará con Colau y los demás colaterales suyos.