• Viernes, 15 de Diciembre de 2017

El esquinazo. Por Jesús Carretero

Ha sido, en las últimas semanas, mi gran decepción. Y no por la serie de películas del año “pun”que están proyectando, sino por el cambio radical, en todo lo aprovechable que tenía y que ahora, poco a poco, va dejando de tener.

Está claro, una parte del clero catalán ha forzado la situación y lo que antes parecía blanco se ha quedado en “color de rosa”.

Es una vergüenza y espero podérselo decir, personalmente, a mi paisano Ricardo Blázquez, en tiempos, obispo de Palencia, donde coincidió cuando yo era catedrático en el Instituto Jorge Manrique, antes de los 90. Luego él fue obispo de Bilbao, y allí fue recibido por Arzallus como “un tal Blázquez”,cosa que quienes le conocíamos lo tomamos como un insulto personal. Ahora es cardenal, creo que en Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal.

Como paisano, él de Villanueva del Campillo y yo de Piedrahita, provincia de Ávila, le aprecio y me alegré cuando llegó a ser cardenal, pero su poca o nula actuación ahora, ante la serie de problemas planteados desde Cataluña, me han demostrado que la Conferencia Episcopal o no sabe, o no quiere o le da todo igual, muy especialmente cuando esas pocas docenas de curas y no sé si algún obispo, también, ante unos hechos lamentables, han metido la cabeza debajo del ala o se han puesto al lado de los que desean la secesión de Cataluña y han preferido la política a otras cosas.

Desde hace más de 35 años, de una forma o de otra, yo tuve contactos, muchos, con medios de comunicación que algo tenían que ver con la Conferencia Episcopal, especialmente con la Cadena COPE.

Aquello era serio y ante sus micrófonos los Antonio Herrero, José María García, Encarna Sánchez y otros muchos “primeros espadas” de la radiodifusión española trataban de dar una visión muy libre de lo que era la España de los años 80, 90 y en el comienzo del siglo XXI. La COPE era y no puede dejar de ser uno de los medios de comunicación de solvencia, por su propia personalidad.

En cuanto a 13 TV, mucho más joven que la COPE, mantenía una presencia y una personalidad que ha ido perdiendo en las últimas semanas y todo ello parece que viene por esa actitud crítica, que yo también mantengo, hacia esa aventura del1-O en Cataluña.

Naturalmente, al 1-O van a suceder el 2, el 3 y todos los días siguientes, pero sea cual sea el desenlace de ese referéndum lo cierto es que 13 TV no será ya lo que fue, su credibilidad habrá ido a dormir “el sueño de los justos”, con lo que en aquellos minutos que tengamos para ver TV tendremos que buscar otro medio.

Pero hay más, la Conferencia Episcopal, incluso para los más cercanos a ella habrá perdido parte de su prestigio y cuando llegue la hora de la declaración de la renta, los dividendos por la x en su casilla se van a resentir.

La Iglesia, algunos de sus representantes, han elegido la ruptura o la separación de España para quedarse en sólo Cataluña, está en su derecho, claro que yendo contra las leyes, yo, haciendo uso de mi propia voluntad, en la declaración de la renta de 2017, no usaré la x en la casilla de la Iglesia, porque no me da la gana, y además me agradará mucho que otros muchos cientos o miles de españoles hagan lo mismo.

Es lo que hay, unos pocos, dicen que 300 reverendos apoyaban el referéndum separatista, nosotros apoyaremos otras secciones, pero no a los separatistas de la Iglesia, ni a 13 TV.