• Viernes, 20 de Octubre de 2017

Por Javier Ángel Díez Nieto

                Empiezo el artículo con palabras cervantinas, porque después de ver los acontecimientos del 1 de octubre en Cataluña, me parece que explican claramente las más apropiadas y significativas de lo que está pasando. Ignoro, lo que los irreflexivos puedan decidir el día de mañana, pero lo evidente es lo que hemos visto y constatado. ¡Fueron a un falso e ilegal referéndum para su independencia y…no pasó nada! Algaradas y…nada más. Por desgracia en esta nación…España…estamos acostumbrados históricamente a ellas.

                El gobierno de una autonomía… en este caso la catalana. ¡Oigan…que Cataluña es una simple autonomía, nada más, de una porción pequeña de nuestra nación…nunca un estado fuerte con autoridad y potestad en sus decisiones sobre todo el territorio nacional!, se revelo contra el orden democrático y constitucional de toda nuestra nación, pretendiendo sobreponerse a ella. Y al final… nada consiguieron…solo pequeñas algaradas callejeras, que en nuestro país no pasan de ser una pequeña anécdota. Y esto es así, por mucho que esos miles de analistas de periódico y televisiones intenten partidistamente magnificarlo.  Porque han fracasado en su intento, tan solo han conseguido fracturar levemente una convivencia nacional.

                Esto me recuerda a una fábula…ya no recuerdo si de Esopo o de Samaniego o…creo que leí en Aristóteles de un tal Temistenes. En ella se decía…”Hubo una asamblea en la selva donde todos los animales herbívoros se reunieron y declararon que se prohibía comer carne. Todos estuvieron de acuerdo, hasta que en momento dado los leones se levantaron y amablemente les dijeron… ¡Estamos de acuerdo con vuestra decisión, siempre que seáis capaces de defenderla con garras y dientes como nosotros defendemos la nuestra!”. Pues miren esto ha pasado en Cataluña este día 1 de octubre. Decidieron realizar un referéndum totalmente ilegal y fueron y…no pasó nada. Porque se enfrentaron a un estado de derecho que posee mayores argumentos y armas que todos ellos juntos, como lo son la democracia, la ley y la fuerza de la razón.

                Su deseo…estoy seguro que no fue el de ganar dicha votación, sino el de mostrar al mundo que son reprimidos por un estado fuerte, que desde más de un milenio mantiene junta a toda una nación a pesar de las veleidades insolidarias de alguna de sus regiones. Y desde luego aunque desde el estado se le repitió y explico lo absurdo de su decisión y el terrible futuro al que se verían avocados, no hicieron caso, simplemente estos se dedicaron a quemar su argumentos…nunca a convencerlos. ¡Y sobre todo, culpar a los demás de sus propios errores!

                Porque esto es lo que ha pasado en esa pequeña porción de nuestro suelo. Unos…quizás numerosos, pero nunca todos, decidieron imponer su voluntad la parte sobre el todo, rompiendo toda legalidad a la mayoría. Para nada sirvieron los avisos y reflexiones que desde todos los lados, tanto nacionales como internacionales se les argumentó y mostró de forma clara y explícita. Ellos solo quemaban los argumentos contrarios y mantenían su decisión. Ahora han visto la fuerza de un estado que nadie podrá poseer nunca, dejando su imposición en una mera algarada. Y que les queda ahora… ¿huir hacia delante…?.

                No sé lo que pasara el día de mañana. Pero hoy no han conseguido nada. Solo ridículo y vergüenza, porque los que buscan la confrontación por mucho que la vistan de colores suaves, solo buscan protagonismo y enfrentamiento entre sus gentes, aun cuando para ello tengan que utilizar como escudos a niños y gentes mayores como hemos visto hoy. Es decir, interrumpir la convivencia moviendo las vidas de los demás, fraccionando la normal convivencia y amenazarnos con males mayores si no seguimos sus deseos. Y todo ello a pesar de los múltiples analistas de medio pelo que nos invaden todos los días desde los medios de comunicación buscando ser… ¿equidistantes?

                Y ya para terminar, porque los días nos marcaran nuevas opiniones y resultados que ya veremos en que acaban. Solo decir, que el estado ha utilizado una pequeña parte de sus medios de defensa y fuerza, como lo son la ley, la justicia y las fuerzas y cuerpos de seguridad…Eso sí solo las del estado, porque las autonómicas carecen de ellas. Y como decía anteriormente un estado democrático de derecho como lo es España, hoy ha mostrado musculo, garras y dientes para enfrentarse contra todo aquello que pudiera alterar la unidad y la convivencia española.

                Por ello…solo por ello me alegra reconocer que la congruencia, la proporcionalidad y la lógica han marcado en la actividad del gobierno español y su fuerza ante los problemas que por culpa de algunos tenemos todos que afrontar. Y esto me alegrado, porque han mostrado ser hombres de estado no de partico. Por ello pido a estos múltiples e inteligentes analistas que nos bombardean todos los días que se dejen de vacías palabras, llenas de diálogo y negociación…porque a quien no quiere ser convencido no le se va a convencer por muchas razones que se le den.

                Quizás…lo que podría quedar de todo esto es la necesidad de una reforma constitucional sobre el estado de autonomías y sobre todo…preguntarse… ¡Si estas son necesarias para los ciudadanos de a pie!