• Miércoles, 19 de Septiembre de 2018

Voceros de la verdad

Editorial

Lo hemos intentado, pero no ha sido posible. Hemos hecho todo lo que hemos podido, pero somos conscientes de que no podemos identificarnos como periódico de noticia inmediata, ya que  no contamos con los medios humanos y materiales necesarios, sólo posibles cuando se  cuenta con la ayuda del señor Vivas.

Preferimos ser pobres antes que faltar a la verdad, preferimos publicar poco y contandolo tal cual.
Incluso con la poca publicidad con la que contamos que, por cierto, hacen todo lo que pueden para que dejemos de tenerla, resulta muy difícil sostener un medio de comunicación como el nuestro, el único realmente independiente.
Sin embargo,  hemos demostrado durante todo este tiempo que somos capaces de hacer cosas interesantes, ahí están los datos sobre lectores que se han interesado por nuestras publicaciones, muchas veces copiadas íntegramente por otros medios que presumen de ser los más leídos.
Hemos demostrado que despertamos un inusitado interés cada vez que publicamos sobre Marruecos, en especial cuando se trata de la frontera.  Nuestra sección 'Entre fronteras' ha sido todo un éxito.
Todo ello porque llegamos donde otros no pueden. Tal  capacidad nos ha valido por parte de cierto responsable de la delegación del Gobierno, el calificativo de "Voceros de Marruecos", una afirmación inútil y absolutamente incierta, falta del mínimo rigor, propia de quien aún vive en tiempos pasados, sin que haya podido desprenderse de  los endémicos tics franquistas.

El funcionario de la delegación del Gobierno olvida muchas cosas.
RedCeuta siempre ha tenido amigos en la aduana marroquí, mucho antes de que él se hiciera con un puesto en la delegación, siempre con el concurso de quien tanto él como nosotros sabemos.
Una vieja amistad cuyos cimientos no son otros que la condición humana, absolutamente alejados de cualquier signo o mención sobre la españolidad de la ciudad, cuestión ésta hace tiempo ya superada.  Mucho tendrían que aprender algunos funcionarios ceutíes de sus homólogos marroquíes, cuyo bagaje educativo  francés  dista mucho de aquellos otros de tipo cónico del que hacen gala algunos responsables ceutíes.
Podríamos contar muchas anécdotas sobre lo que cuentan algunos altos responsables marroquíes referidos a sus encuentros con  el funcionario que nos tacha de "Voceros de Marruecos", algunas de máxima gravedad, pero habrá tiempo.

RedCeuta no es vocero de nadie, salvo de la propia realidad y de la verdad, pues nadie nos da nada y nada esperamos. Somos libres, algo que no puede afirmar ningún otro medio en la ciudad, todos ellos arrodillados y subyugados por el poder del dinero que les concede la Ciudad.

RedCeuta es consciente de sus limitaciones y de sus recursos. De ahí que hayamos decidido dedicarnos a lo que mejor conocemos.
Por un lado, vamos a fortalecer la sección de Opinión, afianzando el carácter participativo del periódico.

Vamos a publicar únicamente aquello que tenga un interés real para los ciudadanos.
Asimismo, abandonaremos la idea de publicar textos inconexos y faltos de identidad escrita, absolutamente innecesarios y sin ningún aporte social ni  cultural.

 

También vamos a reforzar nuestra actividad con la puesta en marcha de una Asociación para la Cooperación Transfronteriza, cuyas siglas en español son ACT, y que tendrá como fines sustanciales el conseguir un nivel de cooperación a ambos lados de la frontera hasta ahora inexistente.
La cooperación que pretendemos va a cubrir todos los sectores que hacen posible el desarrollo de una sociedad.
El comercio, el turismo, el emprendimiento social, la educación, la cultura, entre otros, serán los ejes de una proyección que busca conseguir que la frontera no sea un obstáculo para el desarrollo mutuo.

Marruecos nunca ha aplicado estrategias de tensión hacia Ceuta, por lo que tal virtud debe ser aprovechada para incentivar y cultivar vínculos que puedan propiciar el desarrollo  comercial, industrial y social de toda la zona, sin que ninguna de las partes tenga que renunciar a su identidad.
Somos conscientes del reto que ello supone, pero nos sentimos capaces y con ganas de afrontar el desafío.
A nuevos tiempos, nuevos pensamientos, pero siempre con humildad y mirando hacia la verdad.