• Miércoles, 18 de Julio de 2018

HAN HECHO ACOPIO DE DOTES INTERPRETATIVAS Y DE NUEVOS CONCEPTOS DE IMAGEN PERSONAL

Los porteadores lucen nuevo lock y nueva estrategia ante el cerco al que son sometidos

* Las palabras de Cervantes: "Buen porte y buenos modales abren puertas principales",  son de digna aplicación en el nuevo rol que los porteadores intentan aplicar en sus quehaceres diarios en ambas fronteras.

Las palabras de Cervantes: "Buen porte y buenos modales abren puertas principales",  son de digna aplicación en el nuevo rol que los porteadores intentan aplicar en sus quehaceres diarios en ambas fronteras.

La Guardia Civil tiene por costumbre no montar el control sobre porteadores que desde lunes a jueves acostumbra en la cancela que separa Ceuta de Marruecos, por lo que los porteadores intentan colarse y permanecer en Ceuta hasta el mismo lunes y ya salir cargados a primera hora.

El ingenio de los porteadores no descansa, buscan fórmulas para evitar el control que la Guardia Civil establece para comprobar los requisitos exigidos por Delegación, tales como: Coincidencia entre conductor y titular del vehículo, carta de seguro internacional en vigor, ITV y que el vehículo guarde cierto aspecto estético.

Hay quien incluso ha cambiado de vehículo y de porte, llegando al extremo de comprar vehículo nuevo; otros, han realizado cambios y buscado vehículos que no parezcan de porteadores. Han tomado conciencia de que ciertos signos les delatan, por lo que los más vivos han decidido proveerse de una camisa extra y  de nuevos peinados, en busca de un nuevo “lock” que les distinga del resto de la comunidad.

Los grandes jefes del transporte mercantil y terrestre entre Ceuta y Marruecos no pierden comba de lo que pasa en Ceuta, pues conocedores de los índices de paro existentes en la ciudad, han puesto en marcha programas de captación de posibles porteadores ceutíes, con vehículos a su nombre y que estén dispuestos a trabajar como transportistas, un eufemismo al uso en sus peculiares formas de atraer interesados, pues tienen claro que un porteador ceutí es mucho más valioso que uno marroquí, ya que al poseer matrícula de Ceuta podrá entrar y salir sin ningún tipo de restricciones, de ahí que hayan elevado el precio del porte. Si un vehículo marroquí se valora en 200 dirhams (19,50€), uno de Ceuta se paga a (70,00€), es un mercado que fluctúa en razón de la oferta y la demanda, el precio puede subir o bajar dependiendo del nivel del stock que los grandes distribuidores mantienen en Castillejos.

Todo eso sin perder de vista los viernes, sábados y domingos, días en los que la Guardia Civil retira el control que desde lunes a jueves mantiene en la cancela.

Los pobres porteadores tienen que sortear y ganarse cada metro de terreno, pues tienen que hacer auténticas maniobras para alcanzar la cancela ceutí. Primero tienen que ganarse el favor de los guardias de Bab Sebta, ya que durante viernes, sábados y domingos, no les dejan pasar, pero muchos lo consiguen gracias a sus redes de influencia.

Hay quien aspira a guardar cola en el interior de la aduana hasta el amanecer del lunes, por lo que se acurruca con el coche en cualquier esquina de la aduana y desde allí espera en posición privilegiada a que el lunes se conforme la cola oficial y así integrarse en ella en situación más que provechosa.

Otros van más lejos, quieren intentarlo, llegar hasta el último filtro, el que mantiene de forma permanente la Guardia Civil para entrar en Ceuta. Muchos son devueltos en el control de la Policía Nacional, ahí es donde empiezan a caer algunos; otros consiguen alcanzar el punto de la Guardia Civil, hay quien lo consigue y hay quien tiene que dar la vuelta, ahí es donde el lock y el aspecto del vehículo juegan un papel fundamental.

Hasta ahora los porteadores tenían por costumbre tomar enteramente la calzada que enlaza Castillejos con la frontera, especialmente los domingos por la tarde y festivos, hasta el punto que la policía tenía que desviar los coches de no porteadores por el carril contrario, de modo que puedan alcanzar la aduana, así como el cruce que lleva a Tánger, cercano a la aduana de Bab Sebta.

El elevado número de vehículos de porteadores, más de 6000, así como que a pesar de las advertencias de la policía para que no siguieran haciéndolo, han contribuido a que las autoridades decidieran cortar por lo sano: Han colocado placas de prohibido estacionar en todo el recorrido que va desde la rotonda del hotel Ibis hasta la frontera, por lo que todo vehículo que decide hacer caso omiso es multado y el coche retirado por la grúa, lo que traducido en gastos no baja de 200 euros.

Ante tal actitud, los porteadores se han visto obligados a retirarse, por lo que han decidido madrugar y guardar cola desde muy temprano, ya que permanecer en la cola no se estima como estacionamiento indebido.

El cerco se estrecha y el ingenio se agudiza.