• Sábado, 18 de Noviembre de 2017

LOS PORTEADORES CON COCHE TUVIERON QUE PASAR LA NOCHE EN CEUTA

Una agresión a un aduanero provoca el cierre de Bab Sebta

* Una agresión a un aduanero en Bab Sebta provocó el cierre inmediato y el decomiso de todos los coches con mercancías que en esos momentos se hallaban en la aduana marroquí.

Una agresión a un aduanero en Bab Sebta provocó el cierre inmediato y el decomiso de todos los coches con mercancías que en esos momentos se hallaban en la aduana marroquí.

El agente de aduanas tuvo que ser trasladado a un centro sanitario para ser atendido de las  heridas sufridas.

Porteadores violentos

En Ramadán fue agredido uno de los jefes de la aduana, quien ya en el suelo fue pateado, resultando con múltiples heridas. Los agresores fueron detenidos, uno de ellos permanece en prisión. Las cosas en Bab Sebta adquieren tintes dramáticos y de pura ficción, propios de las películas de gánsteres más afamadas.

Loa agentes emplazados en la aduana marroquí  denuncian amenazas y sufren el acoso de elementos previamente elegidos por quienes dirigen los eslabones del transporte por dicha frontera, casi todos ellos con cicatrices y marcas que dejan bien a las claras su condición de matones, quienes diluidos entre la multitud no dudan en acercarse a los agentes para disuadirles de que no paren a determinados coches, sopena de sufrir graves consecuencias. Una práctica que empieza a hacerse habitual y que está obligando a las autoridades a filtrar a todas esas personas que intentan acceder al recinto aduanero, empresa muy complicada, pues son más de 10.000 las  que acceden a diario a Ceuta. Una situación que sume en la desesperanza a muchos agentes inocentes.

La explanada de Bab Sebta es un auténtico hervidero de gente que va y viene, especialmente por las tardes, hora de regreso de los porteadores. Muchas veces los gritos y las amenazas retumban en todo el recinto aduanero, una tensión que adquiere formas de violencia y que en no pocas ocasiones  estalla en forma de agresiones contra los agentes que intentan poner un poco de orden.

Los porteadores son conscientes de su fuerza y la usan cada vez que es preciso. Han engrasado un sistema de bloqueo de la aduana que ponen en marcha en menos de quince minutos, dejándola completamente inactiva. El sistema funciona, ya que la presión sobre los agentes es de tal magnitud que no les queda otra que ir abriéndoles puerta para que vayan saliendo en dirección Castillejos.

En todo ese embrollo no faltan los cálculos y la coordinación entre porteadores, ayudantes funcionarios, elementos de presión, así como que los grandes dueños no pierden comba de lo que está pasando. Se trata de un caos acompasado en inteligencia y burdas maniobras sacadas de la torpeza y máxima brutalidad, todo forma parte de una idea, que no es otra que una expedición comercial de varios millones de euros pase fragmentada pero que una vez reunida adquiera su forma natural y sin ningún tipo de daños. Es una mezcla de ingenio, picardía, audacia… Todo vale si al final todo llega al almacén en perfectas condiciones, pues una vez recepcionada la carga su precio se multiplica y los beneficios también.